SNACK ATTACK

Una anciana se compra unas galletas en la máquina, se sienta en un banco mientras espera su tren, en el banco está sentado un chico que lleva los cascos puestos con la música alta, la anciana cree que deja las galletas en el banco y se da cuenta que el chico empieza a comerse sus galletas, ella enfadada le grita pero el chico lo la escucha, cuando solo queda una galleta el chico decide partirla a la mitad para que puedan comersela los dos.

La anciana enfadada destroza su mitad y se sube a su tren que acababa de llegar. Desde la ventana el chico se despide y ella cierra la cortina y cuando el señor le pide su ticket, la anciana se da cuenta que tenía las galletas en su bolso, ella lo mira por el cristal al darse cuenta de que el chico compartió sus galletas con ella y no se las robaba como ella pensaba, ya que al verlo pensó que era un chulo y un  mal educado.

 

En adultos es muy frecuente pensar que los jóvenes de hoy en día son mal educados y tratan a los mayores como inútiles y les vacilan. Pero los meten a todos en un mimo saco y no todos son así. Es cierto que hay personas irrespetuosas pero las apariencias engañan y muchas veces una persona con pircings y tatuajes tiene mejor corazón que una con muchos estudios. Por eso, muchas veces la gente se equicoca en juzgar sin saber.

 

Hace tiempo conocí a la persona que hoy en día es como una hermana para mí. Cuando la ví por primera vez pensé que era la típica niña pasota y mal educada, pero con ella me di cuenta que las apariencias engañan y cuando la conocí de verdad, me dí cuenta de era una niña madura, inteligente y sensible, todo lo contrario a lo que aparentaba. Las dos aprendimos mucho la una de la otra y vivimos muchas cosas, por eso hoy somos hermanas y esque no la cambiaría por nada ni nadie.

Muchas veces la gente aparenta lo que no son para que nadie se meta con ellos o por querer “encajar” en un círculo social.

 

Snack Attack

 

 

 

 

Anuncios

Dublín

Esperaba con ansias seguir con mi plan de huida y para ello tenía que pasar por Irlanda, un país frío y acogedor. El sitio perfecto para reencontrarme con mi pasado.
Un pasado repleto de recuerdos inolvidables,  recuerdos que a día de hoy no han podido desparecer de mi cabeza.
Hace un par de años, en un viaje de trabajo de mi madre nos quedamos a vivir unos 4 meses. Mi madre me inscribió en un instituto cercano a mi urbanización, llamado “Hederman”, donde allí conocí a la que se convirtió en una verdadera hermana para mí, llamada kercing y a un chico llamado Jake, de ojos negros azabache, con una sonrísa que rompía todos mis esquemas, acompañado de un pelo volumeado. Esta persona que al principio no parecía significar nada, en 4 meses logró lo que ninguna otra persona había logrado, enamorarme.

Mi avión ya estaba aterrizando y mis recuerdos se convertían en sentimientos cada vez más fuertes, mientras tanto estaba en mi taxi dirigiéndome hacia esa casa. Esa casa en la que viví 4 meses de mi adolescencia. Al llegar todo estaba tapado, todo como lo dejamos, intacto y sorprendentemente limpio. En la que era mi habitación tenía un baúl encima del armario, en él guardaba todos mis recuerdos de Jake.

Es irónico pensar cómo la vida da tantas vueltas y que ahora yo esté contando todo esto en el lugar en que sucedió.
Ha pasado mucho tiempo, pero a mi los recuerdos me persiguen y recordar no significa olvidar. Ahora que estoy aquí voy a disfrutar de cada rincón de esta increíble ciudad y dejar un poco de lado los recuerdos.
No estaré mucho tiempo aquí asi que empezaré desde ahora.

Quería caminar un rato asi que fuí a Grafton Street, una calle perfecta para ir de compras y ver artistas callejeros. Luego me dirigí hacía la Catedral de San Patricio, la iglesia más grande de Dublín. Más tarde, decidí ir al Castillo de Dublín, el cual a sido residencia real y fortaleza militar.

Estaba exhausta asi que regresé a mi casa,  me dormí y al día siguiente me preparé para seguir.

Mi primera parada fué en la Cárcel de kilmainham, un lugar simbólico y con mucha historia ya que muchos presos lucharon por la independencia de Irlanda del Reino Unido.

En mi segunda parada, estaba en la avenida O’Connell Street donde hay varias estatuas importantes y por último me quería despedir de esta ciudad hermosa y ruidosa tratando de dejar el pasado atrás. Para ello me dirigí a mi última parada, Temple Bar.

Ya me preparo para ir a mi próximo destino…

Londres

Exactamente a las 7:30 salía mi avión directo hacia Londres. Hacía tiempo que no venía aquí. Era pequeña, tendría unos 10 años cuando mi padre falleció en Oxford Street, lo atropeyó un taxi, el conductor no lo vió pasar en el paso de peaton, había demasiada gente, esa fué su declaración. Esta ciudad me traía demasiados recuerdos tanto buenos como malos, tal vez por eso me llamaba mucho la atención.

Quería quedarme en un lugar que fuera céntrico, asi que me quedé en un hotel ubicado muy cerca de Trafalgar Square. Esa tarde decidí salir a dar una vuelta, ver la zona, distraerme un poco. Decidí sentarme en una fuente y aproveché para hablar con mi madre, no le había hablado en todos estos días y tenía llamadas perdidas suyas. Hablamos una hora, me comentó la situación de  allí, seguía todo igual, sin ninguna novedad. Me dirigí hacia un restaurante cercano, cené algo y volví a mi hotel para descansar.

Por la mañana, visité The National Gallery, luego decidí ir a Abbery Road, la famosa calle donde cruzaron Los Beatles. Me tomé una foto, a mi tio le hubiese encantado estar allí. Más tarde cogí un tren hacía el Big Ben, me tomé unas cuántas fotos y me subí en la noria de London Eye, disfruté de las vistas y grabé vídeos. Luego caminé por un tiempo, mirándo lugares y haciéndome fotos en las cabinas de teléfono.

 

Resultado de imagen de cabinas de telefono londres

Entré a un bar y me pedí un café, Londres es un lugar muy frío. Cuando salí cogí mi tren de regreso. A la mañana siguiente, fuí a Buckingham Palace, allí es famoso ver el cambio de guardia de los soldados de la reina.  Estuve allí unas 3 horas aproximadamente y, en mi opinión, el cambio de guardia, me gustó, caminan muy coordinados, pero, sigue dejando mucho que desear.

Imagen relacionada

Luego, fuí a Tower Bridge, entré, pasé por la pasarela de cristal en la que se puede ver la carretera y el río Támesis  por debajo.

Imagen relacionada

Por último regresé a mi hotel, comí algo, me bañé y me acosté. El último día de mi estancia en Londres decidí ir de compras a Oxford Street. Pensé que no podría hacerlo por los recuerdos que tenía, pero fuí y me di cuenta que habían pasado más años de los que me imaginaba y que ya estaba más que superado.  Es lo que hace viajar, poder encontarte y superarte a ti misma de alguna forma.  Me compré algunas cosas en varias tiendas como: Sweaty Betty, Sunspel y Rellik.

Después de conocer más este hermoso lugar y de inpedir que los recuerdos no me dejen hacer algo que quiero, me despido de Londres y me dirigo hacia mi próximo destino.

 

Plan De Huída

Parecía que las horas se volvian años y los minutos meses, tenía la sensación de que el tiempo pasaba demasiado lento, podía ver a la gente corriendo de un lado a otro buscando su puerta de embarque, otras solo pensaban en llegar a su destino por trabajo, o por ver a su familia después de un largo tiempo. Y, otras como yo, solo pensaban en escapar, viendo esa puerta como un plan perfecto de huida, ¿sabeís esa sensación de querer correr muy lejos sin saber a donde?, pues eso era lo que yo sentía.

Estaba esperando que llegara mi avión porque en realidad había llegado allí dos horas antes, tal vez estaba muy impaciente, pero cuando decidí viajar por casi o todo el mundo solo pensaba en irme lejos, asique quería largarme ya.

Mi vuelo salía desde Gran Canaria a las 11:00 y llegaba a París (Francia) a la 13:57   Decidí empezar por Francia, porque España ya la conozco y necesitaba un lugar más alejado. Siempre había querido conocer París asique esta me pareció una opurtunidad perfecta.

Cuando ya estaba montada en ese avión, elevada más allá de las nubes, con mis cascos, no pude evitar sonreír, y esque esa es la magia de viajar, el poder tener la sensación de libertad, de paz, de conocer sitios que solo habías visto en películas, de conocer nuevas personas, culturas y sobretodo encontrarse a uno mismo.                                                      Cuando llegué, sentí que mi deseo al fin estaba cumplido y empezaba mi verdadero viaje. Salí del aeropuerto, cojí un taxi y me dirijí a mi hotel. Una vez allí, dejé mis cosas, me bañé y salí en busca de un restaurante cercano, mi francés no era muy bueno asique iba con mi móvil para poder usar el traductor.  Mientras comía mi Bœuf bourguignon entró un chico de unos 26 años, alto con gafas de sol y llevaba una chaqueta de cuero. Como no había donde sentarse se sentó en mi mesa, hablaba algo de español asique estuvimos hablando durante toda la comida, me recomendó muchos lugares donde ir y me invitó a vistarlos con él, nos dimos nuestros números y contactamos al día siguiente.

Decidimos ir primero a la Torre Eiffel, tomar un café y hablar. Estaba oscureciendo asique se iluminó y decidí tomarle una foto:

Imagen relacionada

Me parecío algo espectacular, no podía dejar de verla.  En la semana que estuve allí nos hicimos buenos amigos. Visitamos todos los lugares que él me recomendó,  la Sainte Chapelle, una iglesia gótica con una historia detrás, El Louvre, el museo más visitado del mundo, las Catacumbas de París , el Arco del Triunfo:

Resultado de imagen de arco del triunfo paris

El último día de mi estancia en París, Adrien, me llevó a un lugar llamado el Barrio Latino, un lugar destacado por su gastronomía. Comimos en Les Pipos, un restaurante pequeño con carnes deliciosas.

Cuando acabó la noche me preparé para despedirme de Adrien, un amigo y guía turístico personal y por supuesto para despedirme de París, una ciudad hermosa.

Ya estaba preparada para dirigirme hacia mi próximo destino.

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

Crea tu sitio web en WordPress.com
Empieza ahora